El consumo de dulces durante la Semana Santa tiene origen en las prácticas religiosas de ayuno y abstinencia promovidas por la Iglesia Católica durante la Cuaresma, especialmente al llegar la Semana Santa entre jueves y viernes Santo.
En el departamento de Bolívar, la costumbre recorre las calles de los municipios y de su capital, Cartagena. Con el paso de los años la actividad de consumir azúcar extraído de productos locales se ha convertido en algo tan infaltable como ir a los templos o participar de las procesiones.
¿De dónde proviene todo?
De acuerdo con el Catecismo de la Iglesia Católica, dentro de los mandamientos de la iglesia se establece e insta a la abstinencia de carne y el ayuno en los días determinados, esto como una forma de penitencia y reflexión espiritual.
Además, el numeral 1438 señala que estos tiempos del calendario litúrgico son momentos de práctica penitencial, donde se promueven ejercicios espirituales, privaciones voluntarias como el ayuno y acciones solidarias. Estas restricciones alimentarias llevaron con el paso del tiempo a que las comunidades buscaran alternativas permitidas para su alimentación durante estos días.
Fue entonces cuando los dulces elaborados con frutas, coco, panela, maíz y otros productos comenzaron a tomar protagonismo.
Para la iglesia al parecer esta práctica no generó un problema, por el contrario, el sacerdote e historiador Rafael López asegura que las prácticas religiosas no son estáticas, por el contrario, van evolucionando según las voluntades internas y características de los creyentes.
"Indiscutiblemente es el hecho de que las personas hicieran un pare en las labores cotidianas, lo hacían hasta el extremo de dejar de cocinar, las personas ingeniaban diversas maneras de evitar mareos o bajones de azúcar. Entonces las personas consumían pequeños caramelos o golosinas creados por ellos mismos a partir de dulces, melados de caña y demás. Es así que desde la colonia surgen estas prácticas cruzadas".
Tradición en la costa
Es precisamente en este contexto donde surge la tradición de los dulces que hoy se mantiene viva en ciudades como Cartagena y municipios del departamento de Bolívar.
En Cartagena la Semana Santa no solo se vive en las iglesias o en las procesiones. También se siente en las cocinas, en los fogones que vuelven a armarse de forma tradicional, con leña, donde se preparan los dulces que han marcado esta época durante generaciones.
Además de prepararlos, las familias también comparten dulces y comidas típicas entre vecinos, una costumbre que se mantiene con fuerza.
"Hasta el punto de que ya las personas esperaban con ansias estas fechas de reflexión para hacer estos dulces y también para ejercer la caridad", indicó el padre Rafael.
Una de las matronas dedicadas a mantener la llama de esta tradición es Evelia Alcalá, quien trabaja diariamente en el Portal de los Dulces, desde el Centro Histórico de Cartagena:
"Nuestras abuelas repartían de vecino en vecino lo que era la comida típica, el arroz de frijolito, el bagre, la ensalada de payaso, el mote que se ha perdido, que ya no se hace como muchas otras cosas".
El sacerdote e historiador Rafael López también guarda en su memoria recuerdos similares:
"Yo recuerdo que de muy niño era muy bonito y era realmente conmovedor ver como los vecinos se pasaban platos de dulces de casa en casa de los que habían preparado y aquí en esta práctica también vemos el ejercicio de la caridad".
Por otra parte, Evelia Alcalá explicó en entrevista con Alerta que, aunque es oriunda de Cartagena, creció en el municipio de Turbaco, donde su familia conserva la tradición de los dulces como un hito sagrado.
"Se ha mantenido con el tiempo porque nosotras las matronas de generación y generación hemos aprendido, mis abuelas, abuela, madre, hija, mis hijos y nietos, nosotros vamos por la quinta generación en el Portal de los Dulces. Hemos cultivado esa tradición, son 365 días del año donde estamos rallando coco, pelando papaya".
Con entusiasmo recuerda a Turbaco como clave en la historia de esta época:
"Turbaco es ese pueblo que también ha cultivado ese patrimonio cultural de la gastronomía de los dulces. Entonces nosotros como cartageneros y como de Bolívar, debemos tomar ese legado y cultivarlo a través de aprendices, porque hay muchas personas que desean aprender a hacer un dulce, que desean saborear desde su casa, no solamente una Semana Santa".
Festival del Dulce en Cartagena
A raíz del auge de esta costumbre, desde hace 16 años se realiza el Festival del Dulce y Comida Típica Cartagenera, que este año ya comenzó y estará abierto hasta el 5 de abril en la Plaza de los Coches y el tradicional Portal de los Dulces, en el Centro Histórico de Cartagena.
En esta edición participan 63 matronas, entre ellas portadoras de tradición del Portal de los Dulces y palenqueras, quienes ofrecen recetas tradicionales como dulce de coco, papaya, plátano y el tradicional dulce de guandú, uno de los más representativos del departamento de Bolívar.
El festival estará abierto al público todos los días entre las 11 de la mañana y las 9 de la noche, invitando a cartageneros y turistas a disfrutar de esta tradición gastronómica que cada año cobra mayor fuerza durante la semana mayor.