Turismo en Cartagena

¿Está en Cartagena y no sabe qué visitar? Descubra el renovado Parque del Reloj Floral

La Alcaldía de Cartagena reinauguró el Parque del Reloj Floral, intervenido en más de 3.800 metros cuadrados para fortalecer el turismo.

Cortesía de la Alcaldía de Cartagena Parque Reloj Floral en Cartagena

El alcalde Mayor de Cartagena, Dumek Turbay Paz, presentó oficialmente la renovación del Parque del Reloj Floral, uno de los íconos históricos y turísticos de la ciudad, ubicado en un punto estratégico cercano al Castillo de San Felipe de Barajas. La intervención hace parte del programa distrital Recuperación de Parques, con el que la administración busca rescatar espacios públicos deteriorados y devolverlos a la ciudadanía.

La transformación del emblemático parque comenzó el pasado 8 de septiembre de 2025 y, tras cinco meses de trabajos, hoy vuelve a ser un espacio que combina arte, historia, naturaleza y seguridad, fortaleciendo la oferta turística y cultural de Cartagena. Este escenario también se integra al denominado Corredor Turístico, conformado por el Castillo San Felipe, Parque Centenario, Plaza de Variedades, Parque Espíritu del Manglar, Nuevo Chambacú, Parque Apolo y el Gran Malecón del Mar.

Durante el acto de inauguración, el mandatario destacó que la recuperación del parque representa la transformación de un espacio que, durante años, estuvo marcado por el abandono, la inseguridad y el deterioro. Según expresó, el lugar llegó a ser catalogado como un sitio inseguro, afectado por problemas sociales y ambientales.

“El parque del Reloj Floral vuelve a brillar y se convierte en uno de los corazones del nuevo circuito turístico de Cartagena. Ahora la invitación es a la ciudadanía a cuidar este patrimonio y a convertirnos en los mejores anfitriones para quienes visitan la ciudad”, afirmó Turbay.

Las obras contemplaron una intervención integral que incluyó la restauración del reloj floral, la adecuación de senderos peatonales, la construcción de andenes, instalación de sistemas de iluminación, paisajismo y jardinería con especies tropicales. También se realizaron trabajos de cerramiento, construcción de bordillos, instalación de una garita de seguridad y un moderno sistema de riego para garantizar la conservación de las zonas verdes.

En total, el Distrito intervino un área de 3.849 metros cuadrados, incluyendo 1.381 metros cuadrados de zonas verdes, lo que refuerza el compromiso con el embellecimiento urbano y la sostenibilidad ambiental.

Uno de los componentes más destacados del proyecto fue la instalación de una alarma comunitaria inteligente, implementada por Distriseguridad, que cuenta con cuatro cámaras de vigilancia, una sirena y conexión en tiempo real con la Sala de Monitoreo TI2. Esta herramienta tecnológica permite emitir alertas inmediatas y activar protocolos de reacción rápida por parte de las autoridades, fortaleciendo la seguridad del parque y sus alrededores.

La gerente de Espacio Público y Movilidad, Tannis Puello Miranda, aseguró que la recuperación del parque representa mucho más que una obra urbanística. “Este espacio vuelve a ser un punto de encuentro y un símbolo de orgullo colectivo, donde se unen la tradición y la modernidad”, afirmó.

Por su parte, la secretaria de Turismo, Teremar Londoño Zurek, destacó que la renovación del parque es clave para consolidar a Cartagena como un destino turístico de clase mundial. Señaló que su ubicación conecta directamente con zonas de alto flujo turístico como Getsemaní, el Centro Histórico y el Castillo San Felipe, generando un circuito cultural que dinamiza la experiencia de visitantes y residentes.

El Parque del Reloj Floral también posee un profundo valor histórico. De acuerdo con el historiador Moisés Álvarez, director del Museo Histórico de Cartagena, el sector donde hoy se ubica el parque ha sido escenario de importantes acontecimientos desde hace más de 400 años. En el siglo XVII funcionó en este lugar un lazareto para leprosos, y por sus alrededores pasaba el corredor principal de acceso a la ciudad por la antigua Puerta de la Media Luna.

Décadas después, en los años 60, el gobierno de los Países Bajos donó el reloj floral que se convirtió en uno de los atractivos más representativos de Cartagena. Sin embargo, el lugar sufrió periodos de abandono y transformaciones fallidas, como su conversión en reloj solar durante la década de los 90, lo que generó su deterioro progresivo.