La ruta del crucero 'AmaMagdalena' por el río Magdalena completó su primer año de operación, consolidándose como una estrategia para diversificar la oferta turística del departamento de Bolívar y dinamizar economías locales fuera de los destinos tradicionales.
El recorrido ha permitido posicionar nuevos territorios en el mapa turístico internacional, ampliando el interés más allá de Cartagena de Indias. La iniciativa se centra en conectar a los viajeros con la riqueza cultural, histórica y natural de poblaciones ubicadas a lo largo del río Magdalena.
Principales municipios visitados en el 'AmaMagdalena'
Entre los principales beneficiados se encuentra Santa Cruz de Mompox, municipio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que ha registrado un aumento en la llegada de visitantes internacionales. Este flujo ha generado oportunidades para sectores como la hotelería, la gastronomía y el comercio local.
Asimismo, San Basilio de Palenque, reconocido por su valor como patrimonio cultural inmaterial, ha fortalecido su visibilidad como destino turístico, mientras que municipios como Calamar se han integrado a la dinámica económica derivada de la ruta.
De acuerdo con la administración departamental, el proyecto ha promovido encadenamientos productivos que involucran a artesanos, guías turísticos, emprendedores y prestadores de servicios, con impactos en distintas comunidades ribereñas.
El gobernador de Bolívar, Yamil Arana, señaló que el balance del primer año refleja avances en la articulación entre el sector público, privado y las comunidades locales para fortalecer el turismo como motor económico.
“Hoy celebramos un año de una apuesta que le abre las puertas del mundo a Bolívar profundo. El AmaMagdalena no solo es una ruta turística, es un motor de oportunidades que impulsa la economía local, fortalece nuestras identidades culturales y demuestra que somos mucho más que sol y playa. Queremos que Bolívar sea destino global de turismo. Y lo estamos haciendo”.
La ruta del AmaMagdalena hace parte de una estrategia orientada a posicionar a Bolívar como un destino turístico diverso, con énfasis en experiencias culturales y sostenibles, aprovechando el potencial del río Magdalena como eje de desarrollo regional.