Las obras del proyecto “4 en 1” siguen avanzando en Bocagrande y Castillogrande, dos de los sectores donde cada aguacero termina convirtiéndose en un dolor de cabeza por las inundaciones y los enormes encharcamientos.
Este sábado, el alcalde Dumek Turbay llegó hasta la avenida Chile para revisar cómo avanzan los trabajos y supervisar el nuevo frente de obra que ya arrancó cerca al Club Naval.
En esta zona ya comenzaron las demoliciones del pavimento y las adecuaciones necesarias para instalar el nuevo sistema hidráulico subterráneo que busca acabar con las inundaciones que durante décadas han afectado a residentes, comerciantes y turistas.
Durante el recorrido, el mandatario aseguró que este problema llevaba años sin recibir una solución real y que el proyecto busca ponerle fin a una situación que golpea constantemente a estos barrios, especialmente en temporadas de lluvia y mar de leva.
“Esto era un problema eterno. Pasaban administraciones y nada cambiaba, pero había que meterle la mano y enfrentar el problema”, expresó el alcalde.
El proyecto, liderado por la Secretaría de Infraestructura, no solo contempla el nuevo sistema de drenaje, sino también la recuperación de la avenida Chile, mejoras en parques y plazas como Coral Gables y Navas, además del fortalecimiento de la protección costera.
Por ahora, las obras ya alcanzan un avance general del 2,2 %, mientras que la primera etapa está prácticamente terminada con más del 96 % de ejecución. Entre tanto, la segunda fase ya arrancó con las obras principales del sistema hidráulico.
En el nuevo frente de trabajo, cerca al Club Naval, ya se realizaron cierres de la zona, implementación del Plan de Manejo de Tránsito y reuniones con comerciantes y residentes para explicar el desarrollo de la intervención. También comenzaron las excavaciones iniciales para instalar las tuberías que harán parte del llamado tanque tormenta, una estructura clave para recoger y evacuar el agua lluvia.
La megaobra incluye nuevos colectores, redes de drenaje, sistemas de bombeo y válvulas especiales para evitar que la subida de la marea empeore las inundaciones cuando llueve fuerte.
“Lo que era un dolor de cabeza con el agua lluvia y la subida de la marea ya no será una preocupación. Hoy estamos trabajando en dos frentes importantes para solucionar problemas históricos”, dijo Turbay durante la visita.
Además del impacto en movilidad y drenaje, el proyecto también está generando empleo. Actualmente hay cerca de 94 personas trabajando directamente en la ejecución de las obras.
La expectativa es que, una vez finalicen los trabajos, sectores como Bocagrande y Castillogrande dejen atrás las imágenes de calles inundadas, carros varados y comercios afectados cada vez que cae un fuerte aguacero en Cartagena.