Los taxistas que operan en el Aeropuerto Internacional Rafael Núñez de Cartagena serían reubicados dentro de la terminal aérea, luego de la controversia generada por una querella presentada por la Operadora Internacional Aeropuerto de Cartagena (OINAC), relacionada con el espacio donde actualmente funciona la oficina administrativa del gremio.
La situación generó preocupación entre la Asociación de Taxistas del Aeropuerto, Sincontaxcar y la CUT Bolívar, organizaciones que advirtieron sobre las posibles consecuencias para los trabajadores y señalaron que más de 250 familias dependen de esta actividad.
En diálogo con a FM, Hernando Zamudio, ejecutivo de la CUT Bolívar, aseguró que, después de los encuentros realizados con autoridades distritales y representantes de los taxistas, el gremio considera viable la posibilidad de trasladarse a otro espacio dentro del mismo aeropuerto.
“Ellos me manifestaron ayer en la tarde que veían una salida viable”, señaló Zamudio, quien sostuvo que el traslado no debería entenderse como el inicio de una nueva relación entre los taxistas y la terminal, sino como la continuidad de una actividad que llevan desarrollando durante varias décadas.
“Hubo un intento de desalojo, incluso con visita de inspector policial. Rápidamente nos movimos, se pidió un aplazamiento”, afirmó el dirigente sindical.
Posteriormente, OINAC informó que solicitó la suspensión de la diligencia mientras avanzan las conversaciones sobre la situación del gremio.
Los taxistas sostienen que llevan más de 70 años prestando el servicio en el aeropuerto y reclaman que se reconozca la permanencia histórica de esta actividad. Las organizaciones que los representan también aseguran que existen compromisos pendientes de mesas de trabajo realizadas después de las manifestaciones de 2024.
La reubicación dentro del aeropuerto aparece como alternativa
Tras conocerse la controversia, el alcalde Dumek Turbay manifestó públicamente su respaldo a la continuidad laboral de los taxistas y convocó una mesa de concertación con participación de OINAC, la Asociación de Taxistas del Aeropuerto, Sincontaxcar y la CUT Bolívar.
En las conversaciones también participaron la Secretaría de Turismo, la dependencia de Espacio Público y entidades vinculadas a la operación y concesión de la terminal.
Como resultado de esta reunión, se estudia trasladar la oficina administrativa de los taxistas a otro espacio dentro del entorno aeroportuario, mientras avanzan las obras de ampliación y modernización del Rafael Núñez.
A más largo plazo, las conversaciones apuntan a definir un espacio permanente para los taxistas una vez concluyan las obras de modernización de la terminal. Aún deberá establecerse la figura jurídica y las condiciones bajo las cuales se formalizarían estos acuerdos.
Pese a la controversia, el servicio de taxis en el aeropuerto Rafael Núñez no ha sido suspendido; los conductores continúan trabajando normalmente las 24 horas.
Por ahora, el escenario planteado es mantener la prestación del servicio y avanzar en una reubicación dentro del aeropuerto, mientras las partes buscan formalizar una solución definitiva para la permanencia del gremio en la terminal.