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Estas son las 8 obras viales para acabar con los trancones en Cartagena

El nuevo carril de Puerto Duro se suma a otras siete intervenciones que buscan eliminar cuellos de botella y agilizar la movilidad en corredores estratégicos de Cartagena.

Alcaldía de Cartagena Estas son las 8 obras viales para acabar con los trancones en los puntos más críticos de Cartagena

La movilidad en Cartagena ha comenzado a cambiar con una serie de intervenciones que buscan acabar con algunos de los principales cuellos de botella que durante años generaron congestión en distintos sectores de la ciudad. Aunque proyectos de gran envergadura como los intercambiadores de La Carolina y Ternera siguen avanzando, también se han puesto en marcha obras puntuales que ya están mejorando la circulación de miles de conductores.

La intervención más reciente se desarrolla en el sector de Puerto Duro, sobre la avenida Luis Carlos López, donde se construye un tercer carril de incorporación hacia el puente Chambacú. La obra busca agilizar el acceso de los vehículos que se dirigen hacia El Cabrero, Marbella, el Centro Histórico y el sector de Mallplaza, reduciendo los tiempos de espera y mejorando el flujo vehicular.

En este punto también se adelantan otras adecuaciones como una nueva bahía para las chivas turísticas, mejoras en el entorno del monumento de la India Catalina y un mirador con cerramiento para proteger el ecosistema de manglar.

Pero esta no es la única intervención que ya muestra resultados. En diferentes puntos de Cartagena se han ejecutado otras siete obras orientadas a facilitar la circulación y disminuir las congestiones.

Uno de esos sectores es el descenso del puente Román, donde se modificó el giro desde la calle del Arsenal hacia la Calle Larga. Con este cambio se busca agilizar el tránsito entre Getsemaní y el Centro Histórico, especialmente en las horas de mayor flujo vehicular.

Otra obra se realizó en la avenida Santander, frente al boquetillo de la calle 33, donde fue habilitado un nuevo carril de incorporación hacia Bocagrande. La adecuación del separador permite que los vehículos ingresen de manera más segura sin afectar el tránsito de quienes continúan por esta importante avenida.

En el sector del Pie de la Popa también se implementaron cambios. Frente al centro comercial San Felipe fue cerrado el separador para reorganizar los movimientos sobre la calle 30, mientras que frente al concesionario Ford se realizó una intervención similar con el propósito de eliminar maniobras peligrosas y mejorar la circulación.

Otro de los puntos que registró modificaciones fue la glorieta de La Media Luna, en Getsemaní, donde una nueva configuración vial reorganizó uno de los principales accesos al Centro Histórico, facilitando el paso de vehículos que diariamente transitan por este corredor.

En la avenida Santander con carrera 47 también se ejecutó una adecuación que consistió en reducir el separador central para habilitar un carril adicional. Con esta medida, los conductores pueden realizar giros hacia Torices y Marbella sin bloquear el tránsito de quienes continúan hacia el Centro o Bocagrande.

Las mejoras también llegaron al Puente Heredia Nuevo, donde fueron reemplazadas ocho juntas de dilatación que durante meses ocasionaron desniveles y afectaban el paso de miles de vehículos. La intervención busca ofrecer una circulación más cómoda y segura sobre esta importante estructura.

De acuerdo con las autoridades, todas estas obras tienen un objetivo común: hacer más eficiente la movilidad, disminuir los tiempos de desplazamiento y aumentar la seguridad vial mediante soluciones específicas en puntos donde históricamente se presentaban congestiones.

Las intervenciones también buscan reducir conflictos entre vehículos, mejorar los giros, facilitar las incorporaciones a las principales avenidas y ofrecer un tránsito más fluido tanto para conductores como para el transporte público.

Aunque muchas de estas obras son de menor escala frente a los grandes proyectos de infraestructura que se desarrollan en Cartagena, las autoridades manifestaron que su impacto ya comienza a sentirse en corredores estratégicos de la ciudad, donde diariamente circulan miles de personas.