La construcción de la nueva doble calzada de acceso a Tierra Baja avanza hacia su recta final. El proyecto, que hace parte del programa Vías para la Felicidad impulsado por la Alcaldía de Cartagena, ya registra un 95 % de ejecución y se consolida como una de las obras estratégicas para mejorar la movilidad, fortalecer la seguridad vial e impulsar el desarrollo de la Zona Norte de la ciudad.
De acuerdo con la Secretaría de Infraestructura, todos los tramos viales contemplados en el proyecto ya fueron construidos y actualmente las labores se concentran en los acabados finales.
Entre los trabajos que aún se ejecutan se encuentran las obras de urbanismo en la glorieta ubicada frente a la Terminal del Norte, la construcción de andenes, senderos peatonales y la instalación de una tubería para el drenaje de aguas lluvias, con el propósito de entregar una infraestructura completamente terminada y preparada para atender el alto flujo vehicular del corredor.
La intervención contempla cuatro componentes principales. El primero corresponde a la vía construida al interior de Tierra Baja, donde se ejecutó una doble calzada de dos carriles en concreto rígido, dotada con bordillos y andenes que conecta la glorieta con las letras de ingreso a la comunidad. Este tramo ya se encuentra finalizado.
El segundo componente comprende las calzadas de ingreso y salida que enlazan la glorieta con la Vía al Mar. Ambos corredores fueron construidos en pavimento asfáltico, cuentan con señalización horizontal, sistema de iluminación y permiten una circulación más segura y eficiente para vehículos particulares, transporte público y visitantes que diariamente transitan por este sector de Cartagena.
La obra también incluye un retorno vehicular terminado que conecta los carriles de entrada y salida, además de una amplia glorieta construida en concreto rígido con un ancho aproximado de 14 metros, equipada con bordillos y andenes. En este punto únicamente restan algunos trabajos de urbanismo, senderos peatonales y la adecuación de la plataforma donde posteriormente será instalado un monumento en homenaje a la comunidad de Tierra Baja.
Desde el punto de vista técnico, la infraestructura fue diseñada para garantizar una mayor durabilidad frente al intenso tráfico que registra este corredor de la ciudad. Los tramos construidos en concreto cuentan con pavimento MR42 de 25 centímetros de espesor, mientras que las conexiones en asfalto permiten una articulación eficiente entre la Terminal del Norte, la Vía al Mar y Tierra Baja, facilitando además el recorrido de las rutas de transporte público que actualmente prestan servicio hacia esta comunidad.
Además de mejorar la conectividad, el proyecto tuvo un importante impacto social durante su ejecución. Según la administración distrital, cerca del 80 % de la mano de obra contratada correspondió a habitantes de Tierra Baja, lo que permitió generar empleo local, fortalecer la economía de la comunidad y vincular a sus habitantes en la construcción de una obra considerada fundamental para el desarrollo del sector.
Los líderes comunitarios consideran que esta infraestructura representa un cambio significativo para la vereda, debido a que durante muchos años la comunidad esperó una intervención de estas características. También destacan que la nueva vía facilitará la conexión con otros proyectos de infraestructura que actualmente se desarrollan en la Zona Norte, favoreciendo el crecimiento urbanístico, turístico y comercial del territorio.
Por su parte, los comerciantes aseguran que los beneficios de la obra ya empiezan a reflejarse antes de su entrega oficial. Señalan que la movilidad ha mejorado notablemente, los tiempos de desplazamiento se han reducido y el acceso resulta mucho más seguro para residentes y visitantes. Asimismo, consideran que el aumento en la circulación de vehículos contribuirá al fortalecimiento de los establecimientos comerciales y al crecimiento económico de la comunidad.
Con un avance del 95 %, la doble calzada de Tierra Baja entra en su fase definitiva de construcción. Una vez concluyan los trabajos de urbanismo, senderos peatonales y drenajes, Cartagena contará con una nueva infraestructura que fortalecerá la movilidad, mejorará la seguridad vial, optimizará la conexión entre la Zona Norte, la Vía al Mar y la Terminal del Norte, además de abrir nuevas oportunidades para el desarrollo económico, el turismo y la calidad de vida de los habitantes de Tierra Baja.
Las autoridades informaron que esta obra hace parte de las intervenciones que adelanta el Gobierno del alcalde Dumek Turbay mediante el programa Vías para la Felicidad, una estrategia orientada a modernizar la infraestructura vial de Cartagena y responder al crecimiento que registra uno de los sectores con mayor proyección urbanística, residencial y turística de la ciudad.