Cartagena logró cobertura del 100% del Programa de Alimentación Escolar (PAE) en primera infancia, población en condición de discapacidad, jornada única y en la totalidad de la zona rural e insular del Distrito, consolidando una de las metas más importantes en materia de permanencia escolar y bienestar estudiantil.
El anuncio se da en el marco de la puesta en funcionamiento del comedor escolar número 57 en la ciudad, lo que ha permitido que actualmente 35 mil estudiantes reciban alimentación preparada y servida directamente en sus instituciones educativas oficiales.
La ampliación de cobertura representa un avance significativo para garantizar el acceso efectivo a la alimentación escolar como derecho fundamental, especialmente en poblaciones priorizadas como niños y niñas de educación inicial y estudiantes con algún tipo de discapacidad, quienes requieren condiciones especiales para su permanencia en el sistema educativo.
Con esta meta alcanzada, el Distrito asegura que ningún estudiante perteneciente a estos grupos priorizados quede por fuera del programa, fortaleciendo así la equidad en el acceso a servicios básicos dentro del entorno escolar.
El PAE en Cartagena no solo entrega raciones alimentarias, sino que en muchos planteles ofrece comida caliente preparada en sitio, lo que mejora la calidad nutricional y las condiciones de dignidad en la prestación del servicio. La administración distrital ha reiterado que la alimentación adecuada incide directamente en el rendimiento académico, la concentración en clase y la reducción de la deserción escolar.
Además, la ciudad recibió respaldo nacional tras el anuncio de mayores recursos por parte de la Unidad Administrativa Especial de Alimentación Escolar, lo que permitirá fortalecer la infraestructura de comedores y cocinas en más instituciones educativas.
La cobertura total del Programa de Alimentación Escolar en estos sectores consolida una política pública orientada a cerrar brechas sociales, especialmente en comunidades vulnerables de la zona rural e insular, donde el acceso a una alimentación balanceada puede marcar la diferencia en el desarrollo integral de los estudiantes.