En el marco de la estrategia de fortalecimiento del Programa de Alimentación Escolar (PAE), la Alcaldía Mayor de Cartagena puso en funcionamiento cuatro nuevos comedores escolares que benefician de manera directa a más de 1.800 niños, niñas y jóvenes de instituciones educativas oficiales, con especial énfasis en la zona insular y corregimental.
La jornada de apertura simultánea incluyó la entrada en operación del comedor en la Institución Educativa Acisclo de Ávila Torres, en el corregimiento de Bocachica (Isla de Tierra Bomba), donde 1.085 estudiantes comenzaron a recibir almuerzos calientes preparados y servidos en la misma sede.
Las otras tres infraestructuras puestas en marcha corresponden a la Institución Educativa Etnoeducativa de Manzanillo del Mar (268 beneficiarios), la I.E. Nuestra Señora de Fátima de la Policía (308 beneficiarios) y la I.E. Fe y Alegría - sede José González Vergara (141 beneficiarios).
Sobre el impacto de estas obras en la permanencia estudiantil y la inversión global en el sector educativo, el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay Paz, detalló la inversión en el proyecto.
“En nuestro Gobierno, desde el primer momento, nos propusimos que la educación para la niñez y jóvenes debía ser integral. Por eso, no solo estamos liderando una inédita inversión de más de $450.000 millones en infraestructura educativa, sino que, con un PAE digno y fortalecido, estamos contribuyendo a que la deserción escolar sea cada vez mucho menor”.
Por su parte, el secretario de Educación (e), Alexánder Montes Miranda, destacó el salto cuantitativo en la modalidad de ración servida en sitio en las escuelas oficiales del Distrito, señalando que, "hoy cumplimos una palabra con Bocachica: abrimos el comedor escolar número 70 en Cartagena. Pasamos de apenas 17 comedores con alimentación preparada en sitio, en 2024, a 70 hoy".
Ahora, con la entrada en servicio de estos cuatro espacios, la administración distrital busca garantizar la continuidad del calendario escolar, mejorar los niveles de atención académica y reducir la deserción en las zonas urbanas y rurales de la capital bolivarense.