El gobernador de Bolívar, Yamil Arana Padauí, expresó su preocupación por lo que calificó como una serie de obstáculos sistemáticos que estarían frenando importantes proyectos de desarrollo en Magangué.
Durante un pronunciamiento público, el mandatario departamental aseguró que, pese a que nunca antes la población había recibido tanta inversión, existen sectores que se oponen a las obras impulsadas por la Gobernación. Según explicó, algunas de estas personas buscarían beneficios particulares a cambio de permitir la ejecución de proyectos, recurriendo incluso a prácticas como la extorsión.
Arana enfatizó que la apuesta de su administración para Magangué está enfocada en consolidar un modelo de desarrollo que combine el potencial agroindustrial con el turismo. En ese sentido, destacó iniciativas como la recuperación del centro histórico, la modernización del espacio público con cables subterráneos y cemento estampado, y la construcción de un malecón con enfoque turístico.
El gobernador dijo en una entrevista a varios medios de Cartagena: "Me siento como atragantado con el tema de Magangué. En Magangué hay mucha gente que no quiere desarrollo y que lo único que han hecho es poner problemas a las obras que hace la Gobernación de Bolívar allá. A Magangué nunca antes le había llegado tanta inversión. Hemos trabajado con el municipio y con la administración municipal para que eso se dé, pero hay una gente que se opone al desarrollo y quieren es ver qué provecho le sacan a las obras, entonces piden cosas a cambio, nada les gusta, motivan la discriminación social."
Además, anunció la creación de un gran centro gastronómico del Caribe, la adecuación de parques emblemáticos y obras de infraestructura básica, como alcantarillado y acceso a agua potable en corregimientos.
"El malecón de Magangué no tiene otra función u otra apuesta diferente a promover el turismo para que el municipio empiece a desarrollarse económicamente. Magangué no tiene vocación hoy de nada, tiene vocación de mil cosas pero no se enfoca en una sola. Queremos que el municipio complete su parte agroindustrial con un turismo que traiga beneficio a la población. También vamos a tener el Centro Republicano y Colonial recuperado, cables subterráneos, juegos en el malecón, el gran centro gastronómico del Caribe, el nuevo Parque de Las Américas, el de San Martín y mucho más."
Uno de los puntos más críticos señalados por el gobernador fue la imposibilidad de poner en funcionamiento una sede del SENA que está terminada desde hace varios meses. Según indicó, esto se debe a la negativa de algunos sectores a permitir su conexión al sistema de alcantarillado, bajo argumentos que, afirmó, han sido desmentidos por la empresa operadora.
"Yo no entiendo por qué hay gente que se opone al cambio, no entiendo qué es lo que quieren sacar, cuál es el provecho que buscan. El SENA está terminado hace más de 5 meses y no han dejado conectar el SENA al alcantarillado de Magangué porque supuestamente con el desecho o las aguas residuales, se va a desbordar el alcantarillado, yo no sé ese cuento de dónde lo sacaron porque le hemos preguntado a Veolia y nos dice que no. Hay unos 'reboltosos' que se han inventado eso, y no hemos podido entregar el SENA y tenemos miles de estudiantes dando clases quien sabe dónde porque no nos han dejado conectar el SENA al alcantarillado", puntualizó.
Finalmente, Arana envió un mensaje directo a quienes, según él, bloquean el progreso del municipio: aseguró que *"la época de oponerse a todo ya pasó"* y reiteró que su administración seguirá adelante con las obras para impulsar el crecimiento económico y social de Magangué.
"Quiero enviarle un mensaje a los enemigos del progreso: esta no es la época de ustedes, la época de ustedes ya pasó. Tuvieron muchísimo tiempo para estar oponiéndose a todo lo que pasaba en Magangué, pero hoy llegó la hora del progreso.