Pasacaballos

Protesta en Pasacaballos: padres exigen soluciones por suspensión de clases tras daños en colegio Buen Aire

advirtió que la escuela está absorbiendo problemáticas sociales complejas como pandillismo, consumo de drogas.

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Una protesta liderada por padres de familia se registró en el corregimiento de Pasacaballos, en Cartagena, ante la falta de soluciones tras los daños estructurales que dejaron sin clases presenciales a decenas de niños del colegio Buen Aire.

La manifestación se concentró en la sede principal de la institución, donde acudieron acudientes y líderes comunitarios para exigir respuestas claras sobre el futuro académico de aproximadamente 150 a 200 estudiantes, en su mayoría niños entre los 5 y 10 años.

Según explicó el líder social Neiser Elles, la problemática se originó semanas atrás, cuando una fuerte ola invernal provocó el colapso de parte de la infraestructura de una de las sedes del plantel, ubicada en el sector Madre Linda.

“Los niños no están asistiendo de manera constante, no hay condiciones adecuadas y muchos padres no cuentan con internet ni recursos para sostener la educación desde casa”, señaló el líder, quien además expresó su respaldo a la protesta.

Clases intermitentes y soluciones frenadas

Por su parte, el rector de la institución, Marco Alfonso Chávez, reconoció las dificultades y aseguró que desde inicios de febrero se han adelantado gestiones con la Secretaría de Educación de Cartagena y organismos de gestión del riesgo.

Sin embargo, explicó que factores como la ley de garantías han retrasado la ejecución de soluciones estructurales, como el alquiler de un nuevo espacio o la intervención directa en la sede afectada.

Mientras tanto, la institución ha implementado un plan de contingencia que incluye clases intercaladas entre sedes y actividades académicas con guías, aunque reconocen que esto no sustituye la presencialidad, especialmente en zonas con baja conectividad.

Infraestructura en crisis y llamado urgente

El rector también alertó sobre el deterioro de la infraestructura educativa en el sector, señalando que no se trata de un caso aislado. “Muchos colegios presentan problemas estructurales y requieren intervención urgente. La situación se agravó con las lluvias”, afirmó.

Además, advirtió que la escuela está absorbiendo problemáticas sociales complejas como pandillismo, consumo de drogas y dificultades familiares, sin contar con el apoyo psicosocial suficiente.

Mesa de diálogo, la esperanza inmediata

Como resultado de la presión de la comunidad, se programó una reunión clave para este miércoles a las 02:00 de la mañana en la sede principal del colegio, con presencia de directivos, representantes de la Secretaría de Educación y voceros de los padres.

El objetivo es definir soluciones concretas, ya sea mediante la adecuación de la sede afectada o la habilitación de un espacio alterno que permita el regreso a clases presenciales en el menor tiempo posible.

Mientras tanto, la comunidad mantiene su llamado: garantizar el derecho a la educación de los niños no puede seguir en pausa.