La crisis por el desabastecimiento de agua en varios sectores de Cartagena ya empieza a reflejarse más allá de los hogares y las calles. Estudiantes con clases suspendidas, familias obligadas a almacenar agua en recipientes por días y vecinos que denuncian semanas de intermitencia en el servicio, esto es parte del panorama que actualmente enfrenta la ciudad en medio de las medidas de racionamiento y las fallas en el suministro.
Afectaciones a la comunidad estudiantil
En la Universidad de Cartagena, sede Piedra de Bolívar, estudiantes afirman que incluso desde antes de los cortes anunciados ya venían padeciendo fallas en el servicio. Desde hace más de un mes no cuentan con servicio estable en los baños y bebederos del campus.
La crisis por la falta de agua también está afectando el desarrollo de las clases. Uno de los casos ocurre en el programa de Turismo, donde las asignaturas de gastronomía requieren prácticas constantes en laboratorio. Una representante estudiantil explicó a este medio que algunas tutorías se han suspendido debido a la falta de agua las últimas semanas:
“No han podido tener los estudiantes clases como tal porque son totalmente prácticas, no hay agua y es para todos los utensilios que utilizan dentro del laboratorio y pues se tuvieron que cancelar porque ya van dos meses, y solamente son una vez a la semana que son los días sábados que damos las tutorías. Aquí somos demasiados estudiantes, está un flujo constante de gasto de agua”.
Las afectaciones en higiene y salubridad las padecen cerca de 10.000 estudiantes que diariamente asisten al campus, la sede más grande de las que se ubican en Cartagena.
Hugo Horta, otro de los representantes en la universidad, explicó que ante la problemática y luego de varias quejas interpuestas junto con la institución, tuvieron una reunión con la empresa Aguas de Cartagena, acordando en una primera parte que la compañía gestionaría diariamente entre 5 y 8 carrotanques para las necesidades básicas del plantel.
A pesar de esto, hay inconformidad entre los estudiantes:
“Porque también nosotros les dijimos que no íbamos a aceptar que se considerara que los carros tanques iban a ser ya la solución definitiva. Entonces, como tal, no nos dieron una fecha exacta. Estamos esperando a que hagan la revisión y en esa mesa de seguimiento nos dan una información ya definitiva de hasta cuándo va a ser el problema”, expresó.
Familias afectadas
En el barrio Ternera, Lizzy Pérez relató a este medio que vive junto a su esposo y dos hijos, una niña de 5 y un varón de 12. Aseguró que las afectaciones para su familia recaen en el aumento de los costos para poder garantizar algunas necesidades de los menores de edad:
“Estamos como en los tiempos de antes reservando agua en tanques que también puede ser algo perjudicial para la salud de nosotros. Una agua que no es 100% excelente para el consumo. Hemos tenido inconvenientes, tuvimos que comprar hasta un medio de filtro para poder ayudarnos más porque habíamos tenido inconvenientes con la salud por el consumo del agua”, expresó.
Aseguró que en este barrio, al sur de Cartagena, desde antes de la medida de racionamiento al parecer padecen intermitencias en el servicio desde hace un mes.
Desde las calles del barrio Altos El Educador, varios habitantes sufren inconformidades similares, algunos ubicados en la calle 3F. Una de las afectadas es Karen Páez, quien aseguró que han tenido que llevar ropa a otros lugares para lavarla:
“Hay que mantener los tanques siempre llenos porque los niños siempre están pidiendo el agua porque es un servicio básico que lo pagamos, es excesivamente caro y que no estamos utilizando. Cuando viene el agua, el flujo no es muy alto y además de eso viene solo es como puro aire”.
La residente señaló que han presentado varias PQR ante Aguas de Cartagena y a través de la Junta de Acción Comunal, pero afirma que las respuestas entregadas no han solucionado la problemática que padecen desde hace meses. Reconocen que el reciente pronunciamiento sobre las aparentes fallas en las plantas que abastecen la ciudad podría ser una de las causas de la falla; sin embargo, consideran necesaria una revisión para que el caso del barrio sea esclarecido en su totalidad, señalando que en algunas casas o sectores del mismo barrio no se presenta la misma problemática.
La situación del servicio ha llevado a que algunos vecinos deban planificar con mucha mayor anticipación acciones básicas como el lavado del cabello.
Milena Acosta, residente de la misma cuadra desde hace 5 años, añadió que su inconformidad recae en que, al vivir en un tercer piso, el flujo de agua potable no llega con normalidad a su vivienda, teniendo que recurrir a vecinos:
“Me toca suministrar del primer piso hacía allá arriba, nosotros hemos llevado dos cartas y en sí no nos han dado una razón del por cuál estamos padeciendo de esto, ahorita estamos con un pico y placa en el agua y ayer tuvimos servicio de agua, con un poquito de fuerza, pero ya hoy no tenemos el servicio”.
¿Hasta cuándo durarán los racionamientos?
Los racionamientos de agua en Cartagena iniciaron el pasado 12 de mayo no tienen fecha de terminación y podrían extenderse por meses. Aguas de Cartagena, empresa que opera el servicio asegura que en gran parte las altas temperaturas también estarían influyendo en esta medida, que deja todos los días al menos a 80 barrios sin el servicio.
Por ahora se conoce que igualmente el sistema enfrenta bajas presiones e intermitencias por cambios inesperados en las características del agua cruda que llega a la planta de tratamiento.
Según la empresa, esta situación ha obligado a realizar limpiezas más frecuentes en filtros y sedimentadores para garantizar la calidad del agua que reciben los usuarios.