Un niño de 7 años, oriundo de Cartagena, permanece en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Infantil Napoleón Franco Pareja, Casa del Niño, luego de que fuera atendido por múltiples lesiones, en diferentes partes de su cuerpo, que, de acuerdo con los primeros reportes conocidos por las autoridades, se trataría de un presunto caso de maltrato físico infantil.
Rhiam González Viloria, ingresó al centro asistencial acompañado por su padre y su abuela materna. Según la Policía Metropolitana de Cartagena, el niño habría sido trasladado previamente a la ciudad por su abuelo materno. Posteriormente, fue llevado con familiares de su padre y trasladado al hospital debido a la gravedad de las lesiones.
La Policía informó que los primeros reportes médicos describieron heridas en los labios y la cavidad bucal, además de otros signos de maltrato. Tras la valoración de especialistas también fueron identificadas lesiones faciales, heridas y cicatrices en manos y genitales.
Las autoridades señalaron además que, durante la atención, el menor habría manifestado que su madre y la actual pareja sentimental de ella lo agredían de manera reiterada.
Familiares hablan sobre lo ocurrido
Edilsa González, tía del menor, aseguró a esta medio que la familia tuvo conocimiento de la situación después de que el abuelo materno llevara al niño hasta Cartagena. Según su relato, aproximadamente 15 días antes la madre habría contactado al abuelo para pedirle que recogiera al menor porque estaba enfermo.
También afirma que, aunque inicialmente estaba previsto que el niño permaneciera con su familia materna, finalmente fue trasladado a Cartagena días después.
González, aseguró que el menor habría entregado información sobre las presuntas agresiones durante las valoraciones de trabajo social y psicología.
“El niño contó todo, él dijo que se lo hacía la mamá con la pareja de la mamá, que le pegaban con palos, con piedra, le quemaban cigarrillos, le jalaban el cuerpo, le arrancaron las uñitas y todo eso, toda esa información nos la dio el niño”.
De acuerdo con la tía, el menor inicialmente tenía temor de hablar y posteriormente habría contado lo sucedido durante la atención de los profesionales que participan en su proceso de recuperación.
El padre asegura que llevaba dos años sin verlo
Jonathan González, padre del menor, se encuentra separado de la madre del pequeño hace dos años, en conversación con este medio aseguró que durante este mismo tiempo tuvo dificultades para mantener contacto con su hijo.
Según explicó, intentó comunicarse con el niño a través de su madre y de otros familiares, pero la comunicación no habría sido constante.
“Yo intenté acercarme y siempre salía discutiendo con la mamá del niño. Ella siempre decía que el hijo estaba bien. Yo les preguntaba a los abuelos, les decía que me dieran un número donde poder llamarlos, para poder comunicarme con ellos”, relató.
El padre agregó que, en algunas ocasiones en las que logró hablar con el menor por videollamada, tuvo la impresión de que alguien intervenía en las conversaciones.
“Cuando yo tenía comunicación, sentía que alguien estuviera como manipulando a mi hijo detrás de la pantalla” agregó el progenitor.
González manifestó además su indignación por lo ocurrido y aseguró que habló con la madre del niño para pedirle que se presentara ante las autoridades pero aún no recibe respuesta.
Familia pide respuestas
Mientras el menor continúa hospitalizado, sus familiares realizaron este miércoles una protesta frente a la Fiscalía URI de Canapote, en Cartagena.
La manifestación tuvo como objetivo exigir celeridad en el proceso y conocer con claridad qué despacho está adelantando la investigación. Según los familiares, hasta ese momento no tenían certeza sobre si el caso permanecía en la Fiscalía de Cartagena o si sería adelantado en la ciudad de Barranquilla, lugar donde habrían ocurrido los hechos.
La familia también solicitó que se ordene la captura de la madre del menor y de su pareja sentimental, a quienes señalan de manera directa por las presuntas agresiones: "Estamos aquí exigiendo respuestas porque queremos que esas mujeres sean capturadas" aseguró Edilsa González.
Minutos más tarde, tras ser atendidos en la URI de Canapote, les comunicaron que el proceso continuara siendo atendido por la Fiscalía desde la ciudad de barranquilla. Sin embargo, podrán recibir información de las investigaciones desde Cartagena.
Cabe mencionar, que, estas afirmaciones corresponden al relato entregado por la familia y deberán ser establecidas por las autoridades dentro de la investigación.