Una contundente alerta sobre la situación de violencia de género en Cartagena y el departamento de Bolívar emitió la Mesa del Movimiento Social de Mujeres y Feministas. El colectivo advierte sobre patrones de vulnerabilidad en las periferias y demanda un cambio de enfoque en las medidas de seguridad institucionales.

Según registros del movimiento social, entre enero y julio de 2026 han reportado seis muertes violentas de mujeres en Cartagena: dos tipificadas como feminicidios y cuatro en proceso de investigación.

A esto se suman tres feminicidios ocurridos en municipios del departamento como Magangué, Simití y Clemencia.

Movilización contra la violencia de género en Cartagena - Imagen de Archivo Crédito: Ruby Villarreal - Alerta

Fallas en la respuesta estatal

Desde la organización señalan que las agresiones no son hechos aislados, sino que corresponden a un patrón territorial que, de acuerdo con el registro, afecta principalmente a sectores como San Pedro Mártir, La María, 7 de Agosto, San Francisco y Bayunca.

La Mesa de Mujeres manifestó que, en estos lugares, la precarización económica y la ausencia de un sistema de cuidados intensifican la dependencia hacia los agresores.

Leidy Laura Perneth, lideresa de la Mesa del Movimiento Social de Mujeres y Feministas de Cartagena y Bolívar, en conversación con este medio, enfatizó en la necesidad de visibilizar estas cifras pese al contexto de inseguridad general que vive la ciudad.

"Decimos esto porque hay una idea social que vincula las cifras escandalosas a números muy altos. Si decimos que en Cartagena seis mujeres fueron asesinadas, pareciera que no fuera importante. Nosotras estamos diciendo que es de preocupación, porque ninguna mujer debería estar en riesgo de feminicidio. En una ciudad donde el asesinato se vincula al sicariato, la muerte de mujeres queda absolutamente invisibilizada", sostuvo Perneth.

Asimismo, el movimiento identificó barreras estructurales en el acceso a la justicia. Señalan que la prevención sigue siendo insuficiente y que persisten dinámicas de revictimización en las instituciones, demoras en la atención psicosocial e ineficacia en las medidas de protección.

Llamado al cuidado colectivo

Frente a las políticas de seguridad que buscan implementar en el ámbito local y nacional (Brigadas de Seguridad), incluidas las propuestas punitivas del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, respaldadas por el alcalde Dumek Turbay, el movimiento expresó sus reservas.

Pero sí, argumentan que el aumento de la presencia policial militarizada y la persecución punitiva terminan criminalizando a los jóvenes de las periferias en lugar de brindar protección real.

"No creemos que el éxito de la seguridad sea encarcelar. Para nosotras la seguridad tiene que cruzar múltiples aristas: tener alimentación garantizada, salud, educación y transporte público. Convocamos a un diálogo desde las bases para hablar de cuidado colectivo y buen vivir, donde la violencia no sea el determinante de nuestra existencia", concluyó la lideresa.