En el marco del Día Internacional del Trabajo, miles de personas salieron a las calles de Cartagena para conmemorar la lucha de los trabajadores y exigir mejores condiciones laborales, en una jornada que también estuvo marcada por mensajes políticos y llamados a la paz.
Durante la movilización, la concejal Laura Díaz, de la Alianza Verde, destacó que esta fecha representa la reivindicación de los derechos de la clase trabajadora y la lucha por condiciones dignas.
“El primero de mayo somos todos. Es la lucha de los trabajadores, de las mujeres y de quienes creen que las condiciones dignas deben ser un derecho y no un privilegio”, expresó la cabildante, quien además hizo énfasis en la necesidad de mejorar la formalización laboral en la ciudad.
Según Díaz, Cartagena enfrenta altos índices de informalidad, por lo que insistió en la importancia de construir un modelo sostenible que beneficie tanto a empresarios como a trabajadores, garantizando estabilidad económica y condiciones justas.
Por su parte, el líder social Samuel —quien también participó en la jornada— señaló que la movilización no solo conmemora el Día del Trabajo, sino que también respalda las políticas del actual gobierno nacional.
“El trabajo digno lo conseguimos a través del Gobierno del Cambio. Hoy queremos rendir homenaje a un presidente que ha dignificado a la clase obrera, a los campesinos, estudiantes y pensionados”, afirmó.
Asimismo, aseguró que las marchas en todo el país buscan impulsar el respaldo político a figuras como Iván Cepeda, de cara a futuros procesos electorales.
En medio de su intervención, también se refirió a la situación de seguridad en la ciudad, rechazando hechos de violencia como el reciente asesinato de un taxista y haciendo un llamado a fortalecer las estrategias contra la delincuencia.
“Debe haber más inteligencia y articulación entre el Gobierno Nacional y las autoridades locales para enfrentar este flagelo. La apuesta es la paz total”, agregó.
De acuerdo con los organizadores, la movilización en Cartagena habría reunido a más de 35 mil personas, entre trabajadores, estudiantes, sindicatos y organizaciones sociales, consolidándose como una de las más multitudinarias en la historia reciente de la ciudad.
Las marchas se desarrollaron de manera simultánea en distintos puntos de la capital bolivarense.