El Carmen de Bolívar

Cortes de luz dispararon alerta amarilla en hospital del Carmen de Bolívar

Por medio de un comunicado, anunciaron que la inestabilidad del servicio obligó a la institución a ajustar su capacidad operativa.

Cortesía Fundación Ser Daniel Eduardo García González, director operativo de la Fundación Ser.

La E.S.E. Hospital Nuestra Señora del Carmen y su operador externo, la Fundación Ser, declararon de manera oficial el estado de Alerta Amarilla debido a las constantes fluctuaciones en el fluido eléctrico provisto por la empresa Afinia.

Por medio de un comunicado, anunciaron que la inestabilidad del servicio obligó a la institución a ajustar su capacidad operativa y ordenar la reprogramación temporal de los servicios ambulatorios y las ayudas diagnósticas programadas para salvaguardar la integridad de los usuarios y el estado de los dispositivos médicos. Sin embargo, las áreas de urgencias y atención prioritaria se mantienen bajo normalidad.

Daniel Eduardo García González, director operativo de la Fundación Ser, se pronunció al respecto advirtiendo sobre la gravedad del panorama en el centro asistencial. “Es una crisis energética, no nueva, pero que se ha acentuado en los últimos 15 días”, manifestó el directivo, quien además señaló que la energía recibida por parte de Afinia es de muy mala calidad, provocando oscilaciones abruptas que ya dejan afectaciones materiales en la infraestructura hospitalaria. Para mitigar el impacto, las directivas implementaron un plan de choque que ha requerido un uso intensivo de sus sistemas autónomos.

“Hemos dispuesto un plan de choque ante la crisis, pero que ya después de 20 días y uso de planta eléctrica durante más de 200 horas en las últimas semanas, estamos levantando la voz para que se tomen todas las acciones necesarias”, explicó García González.

A la fecha, las fluctuaciones ya han causado estragos en componentes básicos y especializados, “se han quemado lámparas, abanicos, aires acondicionados, máquinas de bombas de infusión”.

Riesgo de daños en equipos

La mayor preocupación de los operarios radica en los equipos biomédicos esenciales y de gran envergadura que, de prolongarse la contingencia, podrían sufrir daños irreparables a pesar de contar con sistemas de protección tipo UPS y plantas eléctricas de respaldo. Entre los dispositivos en riesgo constante por los cambios de voltaje se encuentran tomógrafos, ecógrafos y máquinas de anestesia.

Ante esta situación que también golpea a poblaciones vecinas, la dirección del hospital solicitó la intervención inmediata de los entes reguladores.

“El llamado urgente a Afinia para que mejore la calidad del servicio de entrega de energía eléctrica a la institución y a todos los municipios que se han visto afectados por estas variaciones en la energía. A las autoridades a que hagan estricta vigilancia y hagan también el acompañamiento para que Afinia cumpla el deber de distribuidor… y así evitar posibles consecuencias como la cancelación o incluso la no prestación de servicios de salud que son tan importantes para la región”, concluyó García González.