El edificio El Centavo Menos es una construcción tradicional y reconocida en el Centro Histórico de Cartagena. En las últimas horas fue evacuado y cerrado de manera inmediata por orden judicial, ante el riesgo inminente de colapso de su estructura.
Dicho inmueble está ubicado en la calle Cochera del Gobernador, a pocos metros del Palacio de la Proclamación, en una de las zonas más transitadas por residentes, trabajadores y turistas.
La decisión implica no solo la evacuación de quienes ocupan en el edificio, sino también la suspensión de todas las actividades comerciales que funcionan en su primer piso, donde operan varios establecimientos abiertos al público, entre ellos joyerías y locales frecuentados diariamente por visitantes del centro amurallado.
Esta orden fue emitida luego de que un juez concluyera que el deterioro del inmueble representa una amenaza real y actual para la vida y la integridad de las personas que permanecen o transitan por el lugar. El despacho judicial tuvo en cuenta que, pese a que desde hace más de un año el edificio fue declarado oficialmente en estado de peligro y riesgo de colapso, las medidas de evacuación no se habían cumplido.
Diagonal al "Centavo Menos", está ubicada la Catedral Santa Catalina de Alejandría, a espaldas se encuentran las instalaciones de la Alcaldía Mayor de Cartagena.
Soportes de la medida
El juzgado 20 Penal Municipal revisó actos administrativos, informes técnicos y material fotográfico que dan cuenta del avanzado deterioro estructural del inmueble. Estos documentos advierten que el riesgo no es hipotético ni futuro, sino inmediato, y que cualquier falla adicional podría derivar en un colapso con consecuencias graves, especialmente considerando el flujo constante de personas en la zona.
Según la autoridad del caso, un elemento determinante para la adopción de la medida fue la presencia de un menor de edad que reside en el edificio, lo que activó un deber reforzado de protección por parte de las autoridades. El juez consideró que no era posible esperar una decisión de fondo sin antes ordenar acciones urgentes que evitaran un posible daño irreparable.
Además del desalojo, las autoridades ordenaron implementar medidas físicas de cerramiento, señalización visible y control de acceso, con el fin de impedir el ingreso de cualquier persona mientras persista el riesgo estructural. Esto busca evitar accidentes en un sector donde la actividad comercial y turística es permanente.
Las entidades responsables deberán ejecutar estas órdenes en un plazo máximo de 24 horas. El incumplimiento podría acarrear sanciones. Por ahora, el edificio El Centavo Menos queda fuera de operación, en espera de decisiones definitivas que garanticen la seguridad de la comunidad y de quienes transitan por esta emblemática zona del Centro Histórico.