Crece la tensión en el Nuevo Hospital de Bocagrande, en Cartagena. Cerca de 100 trabajadores decidieron iniciar un cese indefinido de actividades hasta que la administración les pague las obligaciones laborales que, según denuncian, mantiene pendientes con ellos.
La situación financiera del hospital no es nueva. Durante todo el año, los trabajadores han protestado para exigir el pago de sus salarios y han intentado llegar a acuerdos con las directivas, para solucionar las deudas. Entre las razones que ha expuesto el centro para explicar su déficit financiero está la deuda que mantiene la EPS Coosalud con el centro asistencial
La decisión de cese de actividades se produjo este lunes luego de que no se concretara una reunión que los trabajadores tenían prevista con el nuevo gerente de la institución, Javier Luna García, quien asumió recientemente el cargo en reemplazo de Geraldine Girón Vidales. De acuerdo a información revelada a La FM por trabajadores del hospital, afirman que permanecieron a la espera del encuentro, pero finalmente les informaron que el gerente tenía otros compromisos y que la reunión sería aplazada. Ante esta situación, decidieron suspender sus actividades hasta recibir una respuesta sobre el pago de sus salarios.
"Estábamos citados para el día de hoy lunes a las 2:00 p. m. con el fin de una reunión con la gerencia. La gerencia nos quedó mal, mandó a la jefa de Recursos Humanos, a decirnos que el gerente tenía otra reunión con más prioridad que nosotros, los trabajadores que estábamos esperándolo más de 100 personas.", explicó Jesús Carrasquilla, jefe de enfermeros del hospital.
El conflicto ocurre mientras el hospital permanece con varios servicios suspendidos por una medida preventiva del DADIS. El pasado 10 de agosto, la autoridad sanitaria ordenó el cierre preventivo de la institución y la suspensión de los servicios de hospitalización, consulta externa y apoyo diagnóstico. La FM consultó con este departamento administrativo y confirmaron que el cierre se mantiene y solo se abrirá hasta que el centro asistencial adelante correctamente los trabajos para superar las condiciones que llevaron a la medida.
Pese a este cierre, los trabajadores aseguran que la administración les ha exigido presentarse a cumplir sus jornadas laborales. La instrucción quedó consignada en una circular de Talento Humano, que calificó como de “estricto y obligatorio cumplimiento” el horario y advirtió que las ausencias, llegadas tarde o abandono del puesto podrían generar actuaciones administrativas o disciplinarias.
Los empleados cuestionan esta exigencia, pues aseguran que no tienen claridad sobre las labores que deben desarrollar mientras los servicios permanecen suspendidos y, además, denuncian que no están recibiendo sus salarios de manera completa.
"Le preguntamos a la jefa de Recursos Humanos qué íbamos a hacer y no nos supo dar respuesta. Enviaron un comunicado diciendo que teníamos que venir obligatoriamente a cumplir horario, pero no hay servicios." Insiste el jefe de enfermeros.
Cinco meses de salarios pendientes
Según Carrasquilla, a los empleados les adeudan cinco meses de salario, además de obligaciones relacionadas con seguridad social, entre ellas salud, pensión y ARL.
"Nos están obligando a venir a trabajar sin estar cubiertos por una ARL ni por una EPS en caso de que nos pase cualquier accidente laboral o cualquier enfermedad dentro de las instalaciones", detalló Carrasquilla
La falta de ingresos, aseguran, ha obligado a algunos empleados a buscar otros trabajos para poder cubrir gastos básicos y que hay compañeros que han tenido que recurrir a apoyo de familiares y amigos para sustentar su hogar.
"La situación es insostenible. Muchos compañeros están colgados con arriendos, servicios y comida. Yo mismo tuve que buscar un trabajo de medio tiempo en las tardes para poder meterle algo de comer a mi familia", manifestó el empleado.
La reunión que terminó en cese de actividades
El grupo de trabajadores asegura que la decisión cuenta con el respaldo de abogados laborales y que el principal pedido para levantar la protesta es el pago de las acreencias laborales pendientes.
"La postura de nosotros es firme, no vamos a volver a prestar ningún tipo de servicio ni a asistir hasta que no se nos haga el pago total o un acuerdo de pago real sobre las acreencias laborales que nos deben", puntualizó Jesús Carrasquilla.
Los trabajadores indican que incluso habían intentado mantener un esquema de contingencia para evitar la suspensión total de las actividades, pero consideran que esa alternativa fracasó ante el incumplimiento de los pagos a los grupos de empleados que estaban asistiendo en este plan de contingencia.
Ahora la atención está puesta en la respuesta que entregue la nueva administración del hospital y en las acciones que se adopten para resolver el conflicto laboral, mientras continúa vigente la medida preventiva del DADIS que mantiene suspendidos varios servicios del centro asistencial.