Con la llegada de los vientos de agosto, la Escuela Taller Cartagena de Indias (ETCAR) hizo un llamado a cartageneros y visitantes para disfrutar del vuelo de barriletes de manera segura, especialmente en los alrededores de las fortificaciones de la ciudad.
Uno de los puntos donde tradicionalmente se concentra esta actividad es el sector de La Tenaza, cerca de los baluartes de San Lucas y Santa Catalina.
La recomendación de la ETCAR es utilizar las zonas verdes contiguas y evitar subir a los bordes de las murallas y baluartes, cuyos desniveles y alturas, que pueden alcanzar los 11 metros, representan un riesgo de caída.
La entidad también pidió mantener distancia de redes eléctricas, árboles y vías vehiculares. En caso de que un barrilete quede atrapado en un cable o en un árbol, se debe evitar intentar recuperarlo directamente.
El llamado incluye además la supervisión permanente de niños y niñas por parte de adultos responsables, así como revisar las condiciones climáticas antes y durante la actividad.
Ante lluvias fuertes o tormentas eléctricas, la recomendación es suspender el vuelo, especialmente por tratarse de espacios abiertos y con presencia de palmeras altas.
La ETCAR recordó que esta práctica también tiene una relación con el patrimonio cultural de Cartagena. El Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) de las murallas y el Castillo de San Felipe de Barajas reconoce el juego con barriletes o cometas como una de las prácticas socioculturales asociadas a estos espacios.
En Getsemaní, esta tradición tendrá una nueva edición con el IX Festival del Barrilete Popular, organizado por la Junta de Acción Comunal del barrio y apoyado por la ETCAR.
La actividad se desarrollará en el área del baluarte de San José e incluirá talleres para que niños y niñas aprendan a elaborar sus propios barriletes.
El festival hace parte de las manifestaciones culturales reconocidas en el Plan Especial de Salvaguardia Vida de Barrio de Getsemaní, incluido en 2026 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación.
La invitación de la Escuela Taller es a mantener esta tradición como una actividad de encuentro y apropiación de los espacios de la ciudad, pero teniendo en cuenta las condiciones de seguridad, el cuidado del entorno y la protección de las fortificaciones.