En medio de una persecución en aguas del Caribe norte, cerca de La Guajira, los tres tripulantes de una embarcación tipo Go-Fast intentaron deshacerse del cargamento ilícito.
De acuerdo con el reporte oficial de las autoridades, "al notar la presencia de las autoridades los sujetos habían arrojado los bultos al mar en medio de la persecución", se lee en el reporte de la Fuerza Naval del Caribe.
Pese a la maniobra evasiva y al intento de arrojar la sustancia en alta mar, "el oportuno despliegue de capacidades, que contó con el apoyo de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial del Sur de los Estados Unidos (JIATFS) y el alto nivel de entrenamiento de los Marinos de Colombia, permitió recuperar siete bultos y capturar a los tres sujetos".
Traslado del cargamento
La detección de la lancha sospechosa fue realizada gracias a "una aeronave de la Fuerza Aeroespacial Colombiana adscrita al Comando Aéreo de Combate No. 3, en conjunto con una Unidad de Reacción Rápida de Guardacostas del Caribe", quienes coordinaron la operación de interdicción marítima.
Tras rescatar el material del agua y detener a los tripulantes, dos dominicanos y un colombiano, las unidades trasladaron a los implicados e insumos "hasta Riohacha para continuar el proceso de judicialización, donde se determinó que se trataba de 165 kilogramos de clorhidrato de cocaína, avaluados en aproximadamente siete millones de dólares en el mercado ilegal internacional".
Tras el operativo, la Armada de Colombia ratificó que "continuará desarrollando operaciones en contra de todas las economías ilícitas, especialmente el narcotráfico, uniendo esfuerzos y capacidades con países aliados para seguir afectando a las organizaciones de crimen transnacional".