El productor musical Deverson Ríos, reconocido en la industria como DJ Dever, retornó a su residencia en el barrio Torices tras permanecer privado de la libertad durante más de tres días junto a dos personas de su equipo de trabajo.
En declaraciones para este medio tras su liberación, el artista al igual que integrantes de su equipo, detallaron las condiciones de su cautiverio, el trato recibido por sus captores y el impacto de la presión mediática en el desenlace del evento.
El relato
Ríos junto a dos hombres de su equipo de trabajo, permanecieron en un estado de indefensión visual durante las 72 horas que duró el incidente. Según el testimonio del artista, los captores utilizaron elementos médicos para anular su visión de manera permanente.
"Nos tuvieron todo el tiempo con los ojos tapados con esos parches como cuando uno se opera los ojos y con un tapabocas, o sea no veíamos nada, todo el tiempo era así", explicó el productor.
En paralelo, Antony García, operador logístico del artista y uno de los ciudadanos retenidos, relató que para él la experiencia estuvo marcada por la presión psicológica y agresiones físicas iniciales, ya que fue quien recibió golpes con armas de fuego en la zona frontal y posterior de la cabeza.
"En el día de la captura me dieron dos cachazos, uno en la frente y otro acá atrás. Siempre estaba la presión, las pistolas, que nos iban a matar", afirmó el colaborador.
García describió el cautiverio como una situación de indefensión absoluta donde permanecieron con los ojos vendados y, en ocasiones, con las extremidades atadas. "Sentirse encerrados, los ojos vendados, las manos atadas, a veces los pies. Muchas veces sentí que no iba a salir de eso, desde el primer día".
Sobre el trato logístico y la alimentación en el lugar de reclusión, el Deverson explicó que hacia él no hubo agresiones físicas directas, además recibieron múltiples raciones de comida y las necesidades fisiológicas se gestionaban mediante recipientes facilitados por los custodios.
"El trato pues fue bueno en lo que cabe, sí, nos daban agua, ellos nos decían que para lo que necesitáramos les avisáramos y orinábamos en un tarro que nos pasaban, nos daban de comida, nos daban sopa en el almuerzo, nos dieron las dos comidas que recibimos fue pollo, o sea en las noches, ya después de eso ya uno ahí se acostaba nuevamente en la cama y todos los días fue así, prácticamente de tratar de dormir o de descansar en la cama esa que había ahí disponible, pero eso fue todo ", señaló Ríos.
Según indicaron en medio de sus relatos, durante su tiempo en cautiverio, entre ellos se manifestaban mensajes de apoyo entre sí y oraciones en pro de su liberación. Palabras de aliento que, de hecho, mantuvieron la esperanza viva en los tres hombres.
Presión mediática
Por otro lado, el artista atribuyó la celeridad de su liberación al flujo informativo y a la movilización en redes sociales y medios de comunicación. Los captores, según Ríos, monitoreaban el desarrollo de la noticia y manifestaban preocupación por la visibilidad del caso.
"Desde el momento en que empezaron a salir muchas noticias, ellos se daban cuenta como que había mucha presión y por lo que medio escuchaba los notaba como un poco desesperados queriendo ya salir de esa situación", relató.
Y agregó: "me decían ‘tal cantante publicó, tal cantante publicó, estás famoso’, me lo decían, así como en son de burla".
Finalmente, trás más de 70 horas en cautiverio, durante la madrugada de este sábado, 14 de febrero, en dos momentos diferentes, fueron liberados en Barranquilla y Puerto Colombia, tanto el artista como sus acompañantes.
Señalamientos “campaña de marketing”
Ante las especulaciones sobre un posible montaje publicitario, Ríos rechazó tales afirmaciones argumentando que su trayectoria no requiere de este tipo de estrategias. "No soy una persona que necesita hacer ese tipo de marketing para coger más fama o de pronto para vender un evento. Yo les dije cómo yo voy a fingir algo así como para ponerme a jugar con el sentimiento de las personas", sentenció.
Igualmente, el productor confirmó su intención de continuar con su carrera profesional en Cartagena, pese a que durante el aislamiento contempló el retiro. "Tengo que seguir trabajando, tengo que seguir mis proyectos. Estoy dispuesto a seguir trabajando en mi música y seguir echando para adelante", concluyó Ríos, quien ya se encuentra bajo protección de su núcleo familiar.
Suspensión de actividades profesionales
Asimismo, una de las mayores preocupaciones del colectivo Passa Passa Music es la pérdida total de los elementos técnicos que permiten la ejecución de sus presentaciones. De acuerdo con el reporte entregado por la familia y el equipo de trabajo, los captores despojaron al artista de sus herramientas de producción y comunicación de alta gama.
Debido a la pérdida de estas herramientas y al estado emocional del equipo, las presentaciones y compromisos profesionales han sido postergados indefinidamente. La familia indicó que la prioridad inmediata es el descanso, mientras que el caso permanece bajo investigación de la Fiscalía para identificar a los responsables de la retención y el hurto sistemático de este material de trabajo.