En medio del proceso de elección de la Junta de Acción Comunal de Ciudad de Bicentenario, una aspirante denunció públicamente haber sido víctima de presuntas amenazas e intimidaciones, situación que, según afirma, ha generado preocupación en torno a la transparencia y las garantías del proceso.
Se trata de Leidy Flor Villadiego Marimón, quien manifestó que durante su aspiración ha enfrentado situaciones de presión, incluso —según su relato— provenientes de un familiar que también estaría vinculado al proceso. La mujer aseguró que ha tenido que recurrir en dos ocasiones al acompañamiento de la Policía debido a episodios que considera amenazantes.
“Me han dicho frases como ‘va a ver por dónde me va a salir esto’, lo que interpreto como una amenaza directa”, expresó la aspirante, quien indicó además que, por seguridad, decidió no asistir personalmente al último día de inscripciones, aunque su equipo sí acudió.
Villadiego también hizo un llamado a entidades como la Personería, la Defensoría del Pueblo y el Instituto Comunal para que acompañen el proceso y garanticen condiciones de transparencia. Entre sus denuncias, señaló presuntas irregularidades en el manejo del libro de inscripciones, el cual —según afirma— habría presentado inconsistencias en el número de personas registradas.
De acuerdo con la aspirante, inicialmente el listado contaba con cerca de 300 inscritos, pero posteriormente habría aparecido con más de 600, lo que ha generado dudas en algunos sectores de la comunidad.
Asimismo, insistió en la necesidad de que las autoridades competentes realicen una revisión exhaustiva del proceso antes de las elecciones, previstas en los próximos días, con el fin de evitar conflictos y garantizar la legitimidad de los resultados.
La comunidad de Ciudad de Bicentenario, uno de los sectores con múltiples necesidades sociales en Cartagena, se encuentra a la expectativa de que el proceso electoral se desarrolle con normalidad y bajo condiciones de equidad para todos los aspirantes.
Hasta el momento, no se ha conocido un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades frente a estas denuncias. Entretanto, el caso pone sobre la mesa la importancia de brindar garantías de seguridad y transparencia en los procesos comunitarios.
Crisis en Crespo: renuncia presidente de Junta del sector Aeropuerto y suspenden elecciones por tres meses
Una compleja situación se vive en el barrio Crespo, específicamente en el sector Aeropuerto, donde diferencias internas entre líderes comunitarios derivaron en la suspensión del proceso electoral de las Juntas de Acción Comunal por un periodo de tres meses.
De acuerdo con Javier Martínez, quien hasta hace poco se desempeñaba como presidente de la Junta del sector Aeropuerto, la crisis se originó tras la creación de una nueva junta hace aproximadamente nueve meses, decisión que no fue bien recibida por un sector de la comunidad.
Según explicó, aunque la iniciativa surgió con el objetivo de atender problemáticas relacionadas con movilidad y seguridad ante el crecimiento del sector, un grupo opositor comenzó a presentar recursos legales y reclamaciones que retrasaron el proceso organizativo, incluyendo la apertura del libro de afiliados.
Martínez indicó que el Instituto Comunal intervino solicitando el libro para su revisión, cuyo informe fue favorable; sin embargo, las tensiones entre ambas partes continuaron escalando, incluso en medio de intentos de conciliación.
“Fuimos con la intención de llegar a acuerdos, incluso propusimos una plancha única y abrir nuevamente el libro de afiliaciones, pero no fue posible”, señaló.
Ante este panorama, el exdirigente tomó la decisión de renunciar a su cargo, argumentando que su salida busca contribuir a disminuir la confrontación y facilitar consensos entre los distintos grupos.
“Crespo no se merece este tipo de situaciones. Aquí hay personas valiosas en ambos lados, pero hace falta diálogo y menos confrontación”, expresó.
Actualmente, existen dos juntas de acción comunal en el sector, lo que ha generado confusión y división entre los habitantes. Como medida para restablecer el orden, el Instituto Comunal decidió suspender a ambas organizaciones y aplazar las elecciones que estaban previstas para el 26 de abril.
El proceso electoral se reprogramará una vez finalice el periodo de suspensión, tiempo en el que las autoridades esperan que se generen espacios de concertación que permitan garantizar un proceso transparente y participativo.
Mientras tanto, líderes comunitarios insisten en la necesidad de llegar a acuerdos que prioricen el bienestar del barrio y eviten que las diferencias internas sigan afectando la organización comunitaria.