Un integrante del Clan del Golfo se sometió a la justicia en el departamento de Bolívar, según informó el Ejército Nacional. El procedimiento se produjo este 16 de septiembre sobre la vía que comunica a Mompox con Magangué, durante una operación de reconocimiento adelantada por tropas de la Décima Novena Brigada.
De acuerdo con la información entregada por la institución, el hombre manifestó haber pertenecido durante aproximadamente tres años a la Subestructura Edwin José Sierra Regino y haber ejercido como cabecilla de escuadra de una comisión armada de esta organización.
El procedimiento contó con la participación del Batallón de Infantería de Selva N.° 4 General Antonio Nariño, el Batallón Fluvial de Infantería de Marina N.° 17, unidades de Inteligencia Naval y la Sijín Bolívar.
Según el Ejército, el hombre expresó de manera voluntaria su decisión de abandonar las actividades ilícitas y acogerse a la ruta institucional para quienes dejan los grupos armados y buscan transitar hacia la legalidad.
Como parte del sometimiento, entregó dos armas cortas, 35 cartuchos de diferentes calibres y una motocicleta. El material quedó bajo disposición de las autoridades correspondientes.
¿Qué mecanismos existen para quienes abandonan un grupo armado?
En Colombia existen diferentes rutas dependiendo de la naturaleza del grupo y de la forma en que sus integrantes abandonen las armas. En el caso de personas que pertenecen individualmente a un Grupo Armado Organizado y deciden someterse a la justicia, existe una ruta de atención diferencial de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN).
El proceso comienza con la manifestación voluntaria y expresa de abandonar definitivamente la organización y someterse a la justicia. Posteriormente se realizan verificaciones y el Comité Interinstitucional de Sometimiento Individual a la Legalidad determina si procede el ingreso a esta ruta.
Una vez certificada la persona, la ARN ofrece acompañamiento para su tránsito a la legalidad en diferentes áreas, entre ellas educación, formación para el trabajo, salud, vivienda, desarrollo productivo y acompañamiento jurídico. La atención puede extenderse hasta por siete años y seis meses.
La ARN informó que, con corte al 31 de agosto de 2026, había 1.426 personas activas en el proceso de atención diferencial y que durante lo corrido del año 221 personas habían optado por someterse a la justicia e ingresar a esta ruta.
El Ejército señaló que este tipo de procedimientos busca reducir las capacidades armadas y logísticas de las estructuras ilegales y facilitar el tránsito de quienes deciden abandonar voluntariamente estas organizaciones.