Horas después de que fueran capturados los dos jóvenes acusados del intento de hurto a una turista en Cartagena, fueron dejados en libertad bajo la razón de que no cometieron finalmente el delito, pese a la brutal forma en que sucedieron los hechos.
Esta noticia generó eco en la Alcaldía Mayor y en el Ministerio de Justicia de Colombia.
El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, respondió en redes sociales a una ciudadana que comentó "no los suelten, Alcalde, póngalos a lavar los inodoros de todas las comisarías de Cartagena". El mandatario refutó argumentando:
"Ojalá funcionara así... pero como comentario a parte y en vista de las circunstancias, creo que la reforma a la justicia es una necesidad inaplazable. Ayer lo dije, de nada sirve capturar bandidos y delincuentes todos los santos días si en 24 horas ya están de nuevo en la calle delinquiendo. Urge una política de impunidad 0".
En esta ocasión se trata de dos jóvenes, identificados con los alias de Tirito y Douglas. Uno de ellos fue quien presuntamente forcejeó con la turista para intentar robar su bolso, sin embargo, pese la agresión, finalmente escapó junto con su compañero.
Reacciones nacionales
Precisamente, el nuevo ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, realizó agenda por las Casas de Justicia de Cartagena, espacio que aprovechó para pronunciarse sobre la misma situación, rechazando en una parte lo acontecido:
"El caso es complejo, en el contexto de Cartagena es difícil porque hay afectación a turistas y eso tiene una connotación adicional pero ahí tenemos que sentarnos también a pensar de fondo qué está pasando con el sistema penal de adolescentes, entonces la falta de denuncia por ejemplo es un problema porque sin denuncia entonces pues la fiscalía le queda más difícil el señalamiento".
Frente a las críticas por las libertades rápidas, planteó que no se puede reducir el debate a “meter a todo el mundo a la cárcel”, explicando que ese pensamiento estaría agotado y no ha dado resultados, especialmente en el caso de adolescentes.
En ese sentido, defendió la necesidad de pasar de un enfoque punitivo a uno restaurativo, promoviendo espacios como casas de justicia, audiencias de reparación y acompañamiento psicosocial, donde los responsables reconozcan el daño y acuerden formas de reparación.