El regreso de Real Cartagena a casa terminó en medio del miedo y la angustia, luego de que el bus que transportaba a la delegación fuera atacado con una lluvia de piedras cuando transitaba por la vía entre Ciénaga y Barranquilla, cerca del peaje de Palermo.
El hecho ocurrió horas después del partido que el conjunto cartagenero disputó contra Unión Magdalena, por la jornada correspondiente de la competencia. El encuentro terminó 1-1 en el estadio Sierra Nevada.
Durante el desplazamiento, varias personas lanzaron grandes rocas contra el automotor. Los fuertes impactos rompieron varios vidrios del bus y algunos de los objetos lanzados terminaron en el interior del vehículo.
Jugadores terminaron heridos
Una fuente de Real Cartagena que viajaba en el bus relató los momentos de tensión que vivieron los integrantes de la delegación.
“Nos atacaron con piedras, no sabemos hinchas de qué equipo, pero hay heridos, jugadores sangrando, fue horrible”, señaló la fuente, según información conocida por medios locales.
Las heridas se habrían producido principalmente por los fragmentos de vidrio que se desprendieron después de los impactos. Además, dentro del bus quedaron piedras de considerable tamaño.
Ante la situación, los integrantes del equipo tuvieron que solicitar la presencia de la Policía para atender la emergencia.
Así quedó el bus tras el ataque
Imágenes y videos difundidos después del hecho muestran los daños ocasionados al vehículo. Varios ventanales y panorámicos quedaron completamente destruidos, mientras que en diferentes sectores del interior se observan restos de vidrios y las rocas que fueron lanzadas contra el automotor.
La agresión provocó momentos de pánico entre jugadores, cuerpo técnico y demás integrantes de la delegación, quienes se encontraban regresando a Cartagena después del compromiso deportivo.
Hasta el momento, no se han reportado víctimas mortales por el ataque.
Policía habría detenido a varias personas
De acuerdo con información recopilada tras el hecho, la Policía habría logrado detener a varias personas que estarían relacionadas con la agresión. A algunos de los retenidos, según los reportes conocidos, se les habrían encontrado armas cortopunzantes.
Sin embargo, hasta ahora no se ha establecido públicamente quiénes serían los responsables ni a qué grupo de aficionados pertenecerían.
Desde el interior del bus tampoco pudieron identificar con certeza a los autores del ataque.
El hecho vuelve a generar preocupación por los episodios de violencia e intolerancia asociados al fútbol en la región Caribe, esta vez durante el desplazamiento de una delegación deportiva y no dentro de un escenario deportivo.
El resultado del partido entre Unión Magdalena y Real Cartagena quedó así relegado a un segundo plano ante la grave agresión sufrida por el equipo cartagenero durante su regreso.