La champeta ha dejado de ser vista únicamente como la música de los barrios populares del Caribe para entrar oficialmente en las páginas doradas de la historia del país.
Este jueves, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, desde la Casa Bolívar en el Centro Histórico entregó formalmente a la ciudadanía la resolución que adopta el Plan Especial de Salvaguardia (PES), una herramienta legal que la reconoce como patrimonio cultural vivo de toda la nación.
En medio del encuentro, exponentes de la cultura champetúa, como Mily Iriarte, representante de las mujeres en el gremio de los picós (pick ups), manifestó que este es un hecho histórico enmarcado en el día de la Afrocolombianidad.
"Hoy es un día histórico, es un día emotivo, que además tiene que ver mucho con la celebración del 21 de mayo. O sea, no podría ser otra fecha, tenía que ser el día de hoy en el que se entrega esta resolución. Un patrimonio que duró más de 20 años en su consolidación. Ustedes dirán, ¿pero por qué se demoraron tanto? Cuando vemos en los procesos de salvaguardia y manifestaciones que demoran 2, 3, 4 años. Declarar la champeta como patrimonio y sus expresiones culturales asociadas es una lucha, es un reto constante. Es luchar, es resistir a ese racismo estructural", señaló.
Ahora bien, si usted quiere entender de manera sencilla qué significa este logro y por qué es un motivo de orgullo, desde Alerta le presentamos una guía práctica con todo lo que debe saber.
¿Qué es el PES y para qué sirve?
Un Plan Especial de Salvaguardia (PES) es una especie de "escudo protector" que da el Gobierno Nacional. No se diseñó para convertir a la champeta en una pieza fría de museo, sino todo lo contrario: busca garantizar que las personas que la hacen posible tengan los recursos, el apoyo y el respeto necesarios para que esta cultura siga viva, se transforme y se herede a los niños y jóvenes en las calles.
Por décadas, la cultura "champetúa" y picotera sufrió de discriminación, racismo y señalamientos por parte de algunos sectores que la asociaban erróneamente con la violencia. Este logro es un acto de justicia histórica. El Estado colombiano ahora reconoce que la champeta nació en las comunidades populares y afrodescendientes como una forma de resistencia, alegría y libertad, y que su valor para la identidad del país es incalculable.
Las 11 expresiones que protege
La resolución del Ministerio aclara que la champeta es todo un ecosistema cultural. Por eso, el plan protege 11 elementos clave que la componen:
- El género musical: la combinación de ritmos africanos y caribeños con su característico y acelerado "espeluque".
- La danza: el baile con pasos tradicionales y populares creados en las esquinas y patios, como 'La Hamaca' o 'El Caballito'.
- El contexto social: la vida cotidiana y la unión comunitaria de los barrios donde nació.
- El lenguaje y la tradición oral: La forma única de hablar y las palabras propias como "bololó", "vacile" o "rulo".
- La cultura picotera: los imponentes "picós" como aparatos de fiesta, tecnología popular y resistencia.
- Los artesanos constructores: el conocimiento de los maestros que fabrican a mano estas gigantescas estructuras de sonido.
- La iconografía: el arte visual callejero, los colores neón y los famosos carteles pintados a mano en lugares como el Mercado de Bazurto.
- Las fiestas y festivales: las verbenas y conmemoraciones como el Día Nacional de la Champeta (13 de agosto).
- Los espacios físicos: nodos históricos de memoria popular como Chambacú o las casetas de los barrios.
- Sus portadores diversos: la inclusión y protagonismo de mujeres, jóvenes, adultos mayores y víctimas de la violencia.
- La estética del cuerpo: los peinados, las trenzas y la ropa brillante como símbolos de orgullo afrocaribeño.
Para que todo lo anterior sea posible, la ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes, Yannai Kadamani, manifestó que, "vamos a entablar acciones de inversión, técnicas y misiones para proteger todo el ecosistema de la champeta, que no solo son sus músicas, son sus danzas, son sus prácticas, las artesanías alrededor de la creación de los picos".
¿Propuestas para el futuro?
Para que la champeta nunca muera, el PES propone varias ideas muy importantes:
- El Festival Afro Caribe de Música Champeta: este espacio, se consolidaría como el evento central para celebrar y proyectar el género a nivel internacional.
- Educación en las aulas: buscan llevar la "Cátedra Afrocaribe de la Champeta" a colegios y universidades para enseñar su historia formalmente.
- Certificar a los sabios del barrio: el plan quiere que los constructores de picós y los artistas sean reconocidos legalmente como maestros populares y reciban un trato digno.
Con esta firma, a partir de este jueves, 21 de mayo, cada vez que suene un picó, no solo estará sonando música: estará vibrando el patrimonio oficial de toda Colombia.